«(...) quizás se escandalicen de que se conceda tan seria atención a un problema estético los que son verdaderamente incapaces de tener del arte otra concepción que la de un pasatiempo agradable, un ruido cascabelero, sin el cual se podría pasar muy bien la seriedad de la vida».

 

Nietzsche, El origen de la tragedia

 

Proyecto OCNOS. Ensemble. Siglos XX y XXI.